Apple está a punto de celebrar uno de sus eventos más importantes de los últimos años. La compañía ha convocado oficialmente su próxima presentación para el miércoles 9 de septiembre, una cita en la que se espera conocer la nueva generación del iPhone y, posiblemente, uno de los mayores cambios en la estrategia de producto de Apple desde hace años.
Todas las miradas estarán puestas en los nuevos iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max, que deberían convertirse en los teléfonos más avanzados de la compañía para 2026.
Pero esta generación será diferente.
Los rumores apuntan a que Apple dividirá por primera vez el lanzamiento de la familia iPhone en dos momentos diferentes. Los modelos Pro llegarían este septiembre, mientras que el iPhone 18 convencional tendría que esperar hasta la primavera de 2027.
Y por si cambiar completamente el calendario de su producto más importante no fuera suficiente, Apple podría aprovechar el evento para presentar también su primer iPhone plegable.
Esto es todo lo que sabemos hasta ahora.
Apple confirma su gran evento del 9 de septiembre
La primera información que sí es completamente oficial es la fecha.
Apple celebrará su evento especial el miércoles 9 de septiembre a las 10:00 de California, 19:00 en España peninsular.
La compañía utiliza el lema “Surprise and shine” para una presentación que podrá seguirse online.
Apple no ha confirmado todavía qué dispositivos presentará, pero diferentes informaciones apuntan al iPhone 18 Pro como uno de los grandes protagonistas.
Junto a él deberían aparecer el iPhone 18 Pro Max, nuevos Apple Watch y, potencialmente, el esperado iPhone plegable.
El iPhone 18 normal podría no llegar hasta 2027
Una de las grandes novedades de esta generación no estaría en el propio teléfono, sino en la estrategia comercial de Apple.
Durante años, la compañía ha presentado prácticamente toda su nueva generación de iPhone en septiembre.
Eso podría cambiar en 2026.
Las informaciones disponibles apuntan a que Apple lanzará primero sus dispositivos premium: iPhone 18 Pro, iPhone 18 Pro Max y su nuevo modelo plegable.
El iPhone 18 convencional y el iPhone 18e llegarían posteriormente, previsiblemente durante la primavera de 2027.
Esta estrategia permitiría a Apple separar sus lanzamientos más importantes y concentrar durante septiembre toda la atención sobre sus dispositivos de mayor precio.
También supondría una decisión controvertida para quienes esperaban renovar su teléfono este otoño sin dar el salto a un modelo Pro.
Nuevo chip A20 fabricado en 2 nanómetros
Uno de los cambios más importantes estaría en el interior.
Los iPhone 18 Pro utilizarían el nuevo chip A20, fabricado mediante un proceso de 2 nanómetros.
La reducción del proceso de fabricación puede permitir introducir más transistores y mejorar tanto el rendimiento como la eficiencia energética.
En la práctica, esto debería traducirse en un iPhone más potente, pero especialmente en un dispositivo capaz de ofrecer ese rendimiento consumiendo menos energía.
La inteligencia artificial será previsiblemente otra de las prioridades.
Apple continúa desarrollando Apple Intelligence y una nueva generación de Siri integrada en iOS 27, por lo que disponer de chips más eficientes y potentes resulta especialmente importante para ejecutar modelos de inteligencia artificial directamente en el dispositivo.
Más batería, uno de los cambios más esperados
La autonomía podría ser otro de los grandes argumentos de esta generación.
Los rumores apuntan a mejoras en la duración de la batería de los modelos Pro.
El nuevo procesador A20 debería contribuir gracias a su mayor eficiencia, pero Apple también podría introducir baterías de mayor capacidad.
El iPhone 18 Pro Max volvería previsiblemente a ofrecer la mejor autonomía de la familia debido a su mayor tamaño.
Para muchos usuarios, una mejora significativa de batería puede terminar siendo bastante más importante en el día a día que otro aumento de potencia que probablemente nunca llegarán a utilizar completamente.
Una Dynamic Island más pequeña
Apple tampoco parece preparada para eliminar completamente la Dynamic Island.
Sin embargo, podría reducir su tamaño.
Los iPhone 18 Pro mantendrían previsiblemente el sistema de reconocimiento facial Face ID, pero determinados componentes podrían ocupar menos espacio.
El resultado sería una Dynamic Island más compacta y una mayor superficie útil de pantalla.
No supondría la revolución estética que algunos usuarios llevan años esperando, pero sí continuaría el camino hacia un futuro iPhone con una pantalla completamente limpia.
En cuanto a tamaños, las informaciones actuales apuntan a unas 6,3 pulgadas para el iPhone 18 Pro y 6,9 pulgadas para el Pro Max.
La cámara podría incorporar apertura variable
La fotografía será otra de las áreas importantes.
Una de las novedades más interesantes que se ha mencionado para los nuevos modelos Pro es la posibilidad de introducir apertura variable en la cámara principal.
Actualmente, la apertura de los objetivos de un smartphone suele ser fija.
Un sistema variable permitiría controlar físicamente la cantidad de luz que llega al sensor.
Esto podría ofrecer mayor control sobre la profundidad de campo y mejorar el comportamiento de la cámara en diferentes condiciones de iluminación.
Sería además un movimiento interesante para Apple en un momento en el que las diferencias entre cámaras de smartphones premium dependen cada vez más del procesamiento computacional.
Nuevo módem desarrollado por Apple
Apple también continúa intentando reducir su dependencia de proveedores externos.
Los nuevos iPhone podrían incorporar una evolución de los módems desarrollados internamente por la compañía.
El denominado C2 sería el siguiente paso después de los primeros esfuerzos de Apple por diseñar sus propios componentes de conectividad.
Controlar procesador, sistema operativo, inteligencia artificial y comunicaciones permite a Apple optimizar el funcionamiento conjunto del dispositivo.
Es la misma estrategia de integración vertical que la compañía utilizó con enorme éxito al sustituir los procesadores Intel de los Mac por sus propios chips Apple Silicon.
Los colores también traerán novedades
Los modelos Pro suelen estrenar algún acabado exclusivo cada año y 2026 no debería ser diferente.
Las filtraciones de los últimos días han sido contradictorias sobre los colores definitivos, lo que convierte este apartado en uno de los menos seguros antes de la presentación.
Se han mencionado acabados oscuros y nuevas tonalidades para sustituir algunos colores disponibles en la generación anterior.
La respuesta definitiva llegará el miércoles.
El iPhone plegable puede robarle todo el protagonismo
Existe, además, un enorme elefante plegable en la habitación.
Apple podría presentar finalmente su primer iPhone con pantalla flexible.
Las informaciones apuntan a un dispositivo con formato tipo libro, con una pantalla exterior cercana a las 5,5 pulgadas y una pantalla interior de aproximadamente 7,8 pulgadas.
Sería la entrada de Apple en un segmento en el que fabricantes como Samsung llevan varias generaciones experimentando.
El dispositivo podría posicionarse incluso por encima del iPhone 18 Pro Max en precio y prestaciones.
Si finalmente aparece durante el evento, será probablemente el producto que concentre buena parte de la atención mediática.
¿Merecerá la pena esperar al iPhone 18 Pro?
Sobre el papel, el iPhone 18 Pro parece plantear una evolución centrada más en perfeccionar el producto que en reinventarlo.
Un procesador A20 de 2 nanómetros, mayor autonomía, mejoras importantes en cámara, una Dynamic Island más pequeña y nuevos componentes desarrollados por Apple podrían formar un conjunto considerablemente mejor que el de la generación anterior.
Pero todavía quedan dos incógnitas fundamentales: precio y disponibilidad.
También tendremos que comprobar qué características terminan siendo exclusivas del Pro Max y cuáles llegan al modelo Pro de menor tamaño.
La espera, afortunadamente, será corta.
Apple celebrará su evento el 9 de septiembre a las 19:00 en España. Entonces podremos separar definitivamente las filtraciones de las características reales.
Y probablemente empezar una tradición igualmente inevitable cada septiembre: decidir que el nuevo iPhone cambia muy poco para, cinco minutos después, comprobar cuánto nos darían por nuestro teléfono actual.